abril 21, 2016

Es normal que te olvides de ciertas cosas, pero llega un punto donde ya se torna preocupante. Si se mezcla con estrés el asunto se agrava un poco más, y la solución no siempre debe ser tomar medicamentos. Estos simples ejercicios mantendrán a tu cerebro funcionando sin darte cuenta y mejorarán tu memoria rápidamente.

Usa otro tipo de letra. Si estás acostumbrada a leer en Times New Roman, cambia a Helvética. Dificulta un poco la tarea utilizando otro tipo de fuente y obligarás a tu cerebro a realizar un pequeño esfuerzo extra sin darte cuenta.

Utiliza la mano izquierda o la derecha, si eres zurdo. Obligarte a realizar actividades cotidianas como lavarte los dientes, dar vueltas al café o abrocharte el cinturón con la mano que menos controlas,  estimulará partes de tu cerebro que permanecían sin utilizar.

Escribe a mano. ¡No pierdas la costumbre! Además es más útil a la hora de retener la información. Esto se debe a que escribir en papel activa partes del cerebro que no necesitamos a la hora de escribir en la computadora.

Lee en voz alta. Quizás no lo haces desde que estabas en la primaria, pero leer en voz alta obliga a utilizar más partes del cerebro que la lectura en silencio.

Descansa. No importa dónde te encuentres, tómate pequeños tiempos reales para descansar, porque es mucho más fácil recordar lo vivido hasta el momento con esas paraditas, que después de jornadas sin descanso.