enero 10, 2018

Para poder ver bien en 3 dimensiones, la sensación de profundidad, deben cumplirse dos requisitos básicos; por un lado tener una relativa buena visión en ambos ojos, y por otro lado que ambos ojos estén perfectamente alineados, es decir, no padezcamos ningún tipo de estrabismo.

Así cuando uno de los ojos es vago o cuando existe una desviación ocular manifiesta, dicha sensación tridimensional no se consigue y es el mismo efecto que cuando nos tapamos un ojo, perdemos la sensación de poder calcular distancias y del relieve.

Por otro lado, puede ocurrir que padezcamos algún tipo de desviación ocular, estrabismo, que se mantiene latente, es decir, que no se manifiesta bajo las situaciones habituales, pero que cuando requerimos un esfuerzo o una mayor atención de forma continuada, puede descompensarse y por tanto obligarnos a realizar a su vez un mayor esfuerzo, con los consabidos problemas oculares, los cuales pueden manifestarse mediante cefaleas, visión doble, enrojecimiento, incomodidad, etc.

Por ello debemos decir que los sistemas de 3D, ya sean videojuegos, televisores, etc€ no ocasionan de ninguna forma esos problemas, sino que cuando ocurren lo que están haciendo es poner de manifiesto un problema que existía de forma más o menos escondida y del cual no nos habíamos dado cuenta hasta la actualidad. Así, los sistemas de 3D, serian una especie de test beneficioso para detectar algunos problemas oculares que podrían haberse diagnosticado con una revisión oftalmológica previa, si bien muchas veces han pasado desapercibidos.

Decimos que los problemas de ausencia de visión en 3 dimensiones pueden pasar desapercibidos, pero realmente no es así, lo que ocurre es que no hemos relacionado algunos signos que nos lo estaban indicando; Así una persona con ausencia de visión en 3 dimensiones no calculara fácilmente las distancias, lo cual en la vida diaria puede manifestarse por ejemplo, al verter agua en un vaso a distancia, donde debido a la dificultad para calcular distancias, podemos verterla fuera del vaso, o por problemas al aparcar un vehículo dado que no calcularemos bien la distancia con el coche de detrás y quedaremos muy alejado o lo golpearemos repetidamente; son manifestaciones de una mala percepción de la profundidad y que deben revisarse.