enero 8, 2019

Una fuerte presión en la parte frontal de la cabeza, al punto de que piensas que el cerebro te va a estallar, ganas de pelear con todo el mundo, sin ser una persona de temperamento conflictivo ni agresivo, se te está cayendo el cabello y sientes un gran peso sobre tu hombros y espalda. Los anteriores son sólo episodios síntomas claros de que estás bajo un estado serio de estrés.

Es normal que toda persona se sienta algo estresada desde el momento que se levanta de la cama, ante el corre, corre de las actividades cotidianas del día. Es normal también sentirlo un poco más agudo en ciertas situaciones de la vida, como un divorcio, una separación, la enfermedad o muerte de un integrante de la familia, un nuevo empleo, por mencionar algunas.

El estrés puede llegar a afectar la salud cuando empieza a interferir con nuestra concentración y el funcionamiento diario y en estos caso hay que ponerle atención y tratarlo para controlarlo.