enero 22, 2019

Desde bien jóvenes, nos han enseñado que la leche de vaca es un alimento básico para el consumo humano, aportando grandes cantidades de calcio para el fortalecimiento de nuestros huesos y otros nutrientes como proteínas, grasa, vitamina B2, B12 y fósforo que nos ayudan en el crecimiento y el proceso de recuperación en fracturas de huesos o heridas graves. Además, facilita la eliminación del ácido úrico por la orina.

A pesar los grandes beneficios que aporta la leche, se aconseja que no sea un alimento de todos los días en tu dieta. Debido a su carencia en hierro, tiene mayor riesgo contaminarse de bacterias, químicos y radiactividad. El exceso de consumo de leche puede producir o agravar ciertas enfermedades debido al estado del sistema digestivo en digerir sus proteínas, grasas y azucares, causando trastornos digestivos como dolores abdominales, ulceras gastroduodenales e hemorragias intestinales.

Se han realizado estudios médicos que muestran mujeres que consumen más de un vaso de leche entera al día presentan un riesgo mayor de padecer cáncer de ovario.

Se recomienda en consumir más productos derivados de la leche como el yogurt y los quesos bajos en grasa, ya que contienen pequeñas cantidades de lactosa y nos ofrecen más beneficios que la leche entera al digerirse mejor.

Las bebidas de soya, arroz y almendras son alternativas saludables de la leche de vaca, que proporcionaran otros nutrientes y dan variedad a nuestro régimen alimenticio.