junio 6, 2019

Llegó el verano y con él aumenta la temperatura, el calor es un tema con el que la gente se saluda y que sin lugar a dudas cambia no solo las costumbres de otras épocas del año, también el estado anímico y de salud de las personas.

El calor afecta física y psicológicamente a los individuos, es normal que la mayoría se sienta irritable, decaído, apático, dificultades para convivencia y para descansar.

Muchos de estos síntomas son típicos de un cuadro de ansiedad.

Después del verano es cuando mas se producen peticiones de separación y divorcio, pues el calor también afecta las relaciones de pareja, especialmente de aquellas que conviven. Por lo que emocionalmente, el efecto de elevadas temperaturas se hace sentir tanto como lo físico.

Físicamente la presión arterial es la que mas sufre, subiendo y bajando, dependiendo cada organismo. La concentración y las capacidades de los individuos disminuyen. La sensación de cansancio es recurrente y si se eleva demasiado la temperatura corporal, por encima de los 40 grados Celsius, se corre el riesgo de que el cuerpo sufra un fallo multiorgánico al fracasar el sistema termorregulador y finalmente provocar la muerte.

El calor no es algo que deba ser tomado a la ligera, debido a como afecta la vida de todos, y además puede ser letal.

Consejos para enfrentar el calor:
Beber mucho líquido.
Evitar la exposición directa al sol.
No focalizar la atención en el calor que se siente, buscar como distraerse.
Evitar las salidas a las horas más calurosas del día.
No comer muy pesado.
Usar ropa ligera.