enero 8, 2019

La sal es una de las sustancias principales que se usan como condimentos para los alimentos. Los efectos nocivos en el organismo de un consumo excesivo y prolongado de sal son: retención de agua, aumento del riesgo de hipertensión arterial y posibilidad de enfermedades del corazón, hepática y renal.

Además, las personas fumadoras, diabéticas u obesas ven agravada cualquier disfunción del organismo; el consumo excesivo de sal se ha asociado también a enfermedades tan graves como el cáncer de estómago y la osteoporosis.

El gusto por la sal es adquirido y es posible modificarlo. A medida que se ingiera menos sal, la preferencia por lo salado también disminuirá. Lo recomendable es disfrutar el sabor real  de los alimentos naturales.

Sugerencias para disminuir el consumo de sal

• Comer más alimentos frescos, que contienen menos sodio.

• Optar por el pan sin sal.

• Reducir el empleo de sal al cocinar.

• Reducir la cantidad de mayonesa, mostaza, salsa de soya en tus alimentos.

• Si se come fuera, pida que le sirvan comida con poca sal, y con las salsas y aderezos aparte.

• Recurra a las cocciones al vapor: se conserva mejor el contenido natural del sodio en origen del alimento, por lo que la necesidad de añadir sal es menor.

• Utilice hierbas y especias para condimentar sus platos.

• Emplee sal con bajo contenido en sodio.